Desde El Bolsón, Bariloche, Dina Huapi, Pilcaniyeu, Ñorquinco y Comallo, en la Zona Andina, y desde Los Menucos, Maquinchao, Valcheta, Ramos Mexía y Jacobacci, en la Región Sur, las delegaciones llegaron a las localidades anfitrionas para compartir sus producciones y participar en las distintas disciplinas, donde volvieron a mostrar el talento, la diversidad y, sobre todo, la capacidad de la cultura para generar espacios de encuentro entre las juventudes.
En Pilcaniyeu, la jornada tuvo momentos especialmente emotivos. Muchos jóvenes llegaron acompañados por sus familias y para varios de ellos fue la primera vez que se subieron a un escenario frente a un público numeroso. Los nervios propios de ese momento dieron paso a la emoción, al disfrute y a los aplausos, en una experiencia que dejó claro que el objetivo de los Encuentros va mucho más allá de una instancia de selección.

Un ejemplo de ese espíritu se dio en el ajedrez. Una vez terminadas las participaciones, jóvenes de distintas localidades buscaron un espacio al aire libre para continuar jugando, conocerse e invitar a chicos y chicas a sumarse. La escena resume una de las características centrales de esta política cultural: el encuentro continúa incluso cuando termina la actividad formal.
En Sierra Colorada, la instancia de Región Sur reunió a más de 220 jóvenes, que demostraron un alto nivel en las distintas disciplinas. Nuevamente, la camaradería entre participantes y la presencia de familiares y acompañantes fueron parte fundamental de la jornada.
Uno de los momentos más recordados se vivió en el espacio literario, donde cuentos y poesías generaron una fuerte emoción entre jurados, participantes y público. Las lágrimas compartidas después de algunas presentaciones reflejaron el valor de crear espacios donde las juventudes puedan poner en palabras sus experiencias, sus miradas y sus propias historias.

“Los Encuentros Culturales tienen justamente ese sentido: generar un espacio donde las juventudes puedan expresarse, encontrarse con otros y descubrir que lo que hacen tiene un lugar dentro de la cultura rionegrina. Después de recorrer las distintas regiones, volvemos a confirmar que cuando el Estado acerca estas oportunidades al territorio, aparecen talentos, pero también aparecen vínculos, amistades y comunidades que se reconocen a través de la cultura”, destacó el secretario de Cultura de Río Negro, Martín Fraile Milstein.
Con estas dos últimas jornadas, la Secretaría de Cultura de Río Negro completó el circuito de instancias regionales de esta 13ª edición, luego del paso de los Encuentros por las distintas regiones de la provincia. De esta manera, jóvenes de diferentes localidades pudieron acceder a escenarios, espacios de formación, intercambio y participación sin que la distancia fuera un límite.
“Hay algo que se repite en cada localidad y que para nosotros es muy importante: la cultura genera movimiento. Se movilizan los jóvenes, sus familias, los equipos de trabajo, los municipios y las comunidades. Y cuando una localidad recibe una instancia regional, también se activa un circuito social, cultural y económico que trasciende la jornada”, agregó Fraile Milstein.

Las jornadas realizadas en Pilcaniyeu y Sierra Colorada reunieron a más de 500 personas entre participantes, acompañantes y trabajadores y trabajadoras, y consolidaron una propuesta cultural que puso en escena el talento juvenil rionegrino.
Además de generar un espacio de encuentro y expresión para las juventudes, las actividades contribuyeron al movimiento turístico y económico de las localidades anfitrionas y sus alrededores. La propuesta fue posible gracias al trabajo articulado entre los equipos de la Secretaría de Cultura, los municipios y el sector privado.

Concluida la etapa regional, ahora comienza el camino hacia la gran final provincial que se realizará en noviembre en Las Grutas. Allí confluirán los jóvenes que fueron seleccionados durante el recorrido regional para compartir nuevamente sus producciones, encontrarse con pares de toda la provincia y cerrar un proceso que durante meses llevó la cultura a cada territorio.
Después de 13 ediciones, los Encuentros Culturales siguen demostrando que una política cultural también puede construirse desde un escenario, una partida de ajedrez, una canción, una danza, una obra visual o un cuento. Cuando la cultura llega al territorio, no solamente descubre talentos: construye comunidad, genera oportunidades y abre caminos para las nuevas generaciones.
