El procedimiento se inició cuando un vecino advirtió la presencia de una moto de similares características a la que le habían robado a su hijo. La situación fue comunicada al personal policial, que recibió el rodado y realizó las verificaciones correspondientes para establecer su situación.
En la Subcomisaría 69° se constató que se trataba de una Motomel S2 de 150cc y que los datos identificatorios del cuadro y del motor coincidían con los registrados en el pedido de secuestro vigente por el delito de robo.
La medida había sido comunicada previamente a las dependencias policiales mediante la documentación correspondiente.
A partir de la intervención policial, la moto quedó formalmente secuestrada y se dio inmediato conocimiento a la Fiscalía de turno que dispuso las actuaciones de rigor, incluyendo el reconocimiento del rodado y su posterior entrega a quien acredite la propiedad.
El procedimiento permitió recuperar un vehículo robado y ponerlo nuevamente a disposición de su legítimo propietario, mientras la investigación judicial continúa para determinar las circunstancias en las que la moto llegó a manos de quien la conducía
