Todo comenzó cuando desde el centro de monitoreo del 911 RN Emergencias se alertó sobre el desplazamiento de un Toyota Etios blanco que había sido vinculado a un hecho investigado por la Policía de Río Negro. Minutos más tarde, una de las cámaras instaladas sobre Book y Bustillo registró nuevamente el paso del rodado, aportando información clave para orientar el operativo.
A partir de esos datos, una comisión policial inició recorridas preventivas en distintos sectores hasta que logró ubicar un vehículo con características coincidentes. Sin embargo, cuando los uniformados intentaron identificar al conductor, éste decidió escapar y aceleró bruscamente, ignorando las indicaciones del personal y poniendo en riesgo a otros usuarios de la vía pública.
Mientras el automóvil avanzaba a gran velocidad por distintas calles, los efectivos mantuvieron el seguimiento y fueron actualizando la información en tiempo real. La comunicación permanente entre los móviles y el sistema de emergencias permitió sostener el operativo de manera coordinada y segura, reduciendo los riesgos para terceros.

Finalmente, la fuga terminó cuando el conductor perdió el control del vehículo y colisionó contra un cesto de residuos. En ese momento, el hombre fue detenido por el personal policial, que aseguró la zona y llevó adelante las actuaciones correspondientes con la presencia de testigos.
Posteriormente, las verificaciones realizadas a través de los sistemas informáticos confirmaron que el demorado registraba un pedido de captura vigente emitido en una causa por robo agravado.
De esta manera, el procedimiento no sólo permitió interceptar un vehículo que estaba siendo buscado, sino también poner a disposición de la Justicia a una persona sobre la que pesaba un requerimiento judicial.
