Las pruebas aportadas por el equipo a cargo de la investigación fueron clave para que la Fiscalía pudiera formular cargos y avanzar judicialmente contra el acusado de 44 años, quien en la audiencia de formulación de cargos reconoció haber participado del hecho y le pidió disculpas a la familia del comerciante.
La causa avanzó a gran velocidad desde las primeras horas posteriores al homicidio. Mientras la ciudad seguía conmocionada por el violento ataque ocurrido el domingo por la noche dentro de la vivienda de la víctima, equipos de investigación comenzaron a reconstruir los movimientos previos y posteriores al hecho. Para eso, analizaron una enorme cantidad de grabaciones obtenidas de cámaras privadas, comercios y registros del sistema 911 RN Emergencias.
El trabajo fue intenso y contrarreloj. Los investigadores revisaron durante horas imágenes captadas en distintos sectores de Bariloche hasta detectar movimientos sospechosos que permitieron orientar la pesquisa. A partir de ese análisis, lograron identificar a uno de los hombres que aparecía vinculado a la escena del crimen.
Sin embargo, el dato que terminó de fortalecer la investigación apareció cuando se confirmó que el sospechoso llevaba colocada una tobillera electrónica por disposición judicial. Con los informes técnicos incorporados a la causa, los efectivos comprobaron que el dispositivo había registrado su presencia en la vivienda del comerciante exactamente durante la franja horaria en la que ocurrió el ataque.
Esa evidencia se transformó en una pieza central de la investigación. El cruce entre los registros de monitoreo electrónico, las cámaras de seguridad y otros elementos recolectados por la Policía de Río Negro permitió construir un cuadro probatorio sólido, que luego fue presentado ante la fiscalía para sostener la acusación durante la audiencia de formulación de cargos.
Además de la rapidez para detener al sospechoso, desde el ámbito judicial se valoró especialmente la calidad de las pruebas reunidas en las primeras horas de la investigación. Los registros fílmicos, las pericias técnicas y el trabajo de seguimiento realizado por los investigadores permitieron acelerar medidas clave en una causa compleja y sensible para la comunidad barilochense.
Mientras tanto, la investigación continúa abierta. Los equipos policiales siguen trabajando para localizar vehículos presuntamente utilizados durante el hecho y avanzar sobre otras personas que podrían haber tenido participación en el crimen. En paralelo, el segundo implicado permanece internado en el Hospital Zonal de Bariloche bajo estricta custodia policial, a la espera de que el Cuerpo Médico Forense determine si está en condiciones de afrontar la audiencia judicial correspondiente.