El hecho ocurrió cerca de la medianoche sobre calle Esquiú, entre Esmeralda y Don Bosco, cuando personal policial realizaba patrullajes habituales en distintos sectores de la ciudad. En medio de esos controles, los uniformados observaron a dos menores que se desplazaban en bicicleta y notaron movimientos sospechosos al acercarse para identificarlos.
Uno de los adolescentes arrojó un objeto hacia el patio externo de una casa en el barrio 432 viviendas, en un intento por ocultarlo antes de ser requisado.

Ante esa situación, los efectivos aseguraron el lugar y comenzaron un rastrillaje para determinar qué habían intentado esconder.
Pocos minutos después, los policías encontraron una réplica de arma de fuego de aire comprimido color negro, con características muy similares a una pistola real. Además, durante la identificación, uno de los menores llevaba entre sus prendas un elemento extensible con mango negro y punta de plomo, que también fue secuestrado.
Mientras avanzaban las actuaciones judiciales, tomó intervención la Fiscalía de turno, que dispuso el trabajo del Gabinete de Criminalística y la notificación a SENAF debido a que ambos involucrados eran menores de edad. Asimismo, la bicicleta en la que circulaban quedó en calidad de resguardo preventivo.
El procedimiento reflejó nuevamente la importancia de las recorridas de prevención que la Policía de Río Negro despliega durante la noche en distintos barrios. La intervención permitió detectar una situación irregular y retirar de circulación elementos que podrían haber sido utilizados para intimidar o generar conflictos en la vía pública.
Finalmente, luego de completarse las diligencias correspondientes en la unidad policial, los dos adolescentes fueron entregados a sus padres a horas de la madrugada.