Las acciones incluyeron el recambio de uno de los equipos de bombeo por una unidad de mayor potencia, que incorpora mayor precisión operativa y confiabilidad. Esta incorporación permitirá aumentar el caudal hacia el tanque elevado y asegurar una distribución más equilibrada en toda la localidad.
En paralelo, se concretó la reparación integral de un motor de 20 HP, lo que mejorará el rendimiento general de la infraestructura.
En el mismo sector se mejoró completamente la instalación eléctrica, incorporando fases cerradas, una medida preventiva que reduce riesgos frente a interrupciones inesperadas del suministro eléctrica, frecuentes en la zona.

En este contexto, y de manera simultánea, en General Roca se realizaron trabajos de reconstrucción de una bomba de 75 HP y continúa la renovación de otro equipo de igual potencia, ubicada en uno de los puntos de captación. A su vez, se instaló una nueva bomba, con una capacidad de impulsión de 250 metros cúbicos, lo que permitirá mejorar la captación de agua.
Todas las tareas fueron ejecutadas por personal técnico especializado de Aguas Rionegrinas, ratificando el compromiso de la empresa con el fortalecimiento del servicio de agua potable en la provincia.